THE NEW YORK TIMES DESTAPA LA ESTAFA DE ISRAEL CON EUROVISIÓN
Era un escándalo mayúsculo que se veía venir. Una investigación del prestigioso rotativo norteamericano The New York Times ha descubierto que Israel invierte grandes sumas de dinero para sobornar el voto de Eurovisión desde hace, al menos, 8 años. El diario neoyorkino, referencia mundial del periodismo objetivo y contrastado, pone el foco en la adulteración del festival por parte del Gobierno israelí, recordando las campañas de las últimas ediciones y remontándose hasta ese año, cuando según sus fuentes ya invirtieron una alta cantidad económica en potenciar el voto.
La adulteración de Eurovisión por parte de Israel llega a The New York Times. Coincidiendo con el inicio de la edición de Viena, el diario estadounidense ha publicado una investigación en la que afirman que el Gobierno israelí habría invertido económicamente para influir en el festival musical al menos desde 2018. Así lo determina el citado medio en su informe difundido este lunes, que estudia cómo el país hebreo ha podido usar el festival como instrumento de 'poder blando' en su agenda internacional y examina el caso del televoto de España en la pasada edición.
'En algunos países habrían bastado unos pocos cientos de personas para asegurar la victoria en el televoto, lo que lo hace más susceptible a la influencia de campañas gubernamentales que las que los organizadores han reconocido', dice el periódico. Tal como recoge EFE, el diario estadounidense asegura que 'los esfuerzos de Israel por influir en la votación de Eurovisión' comenzaron años 'antes de lo que se creía'. En concreto, en la última edición que ganaron en 2018. La fuente se basa en datos obtenidos por su equipo de investigación a través del organismo israelí The Seventh Eye, que revelan que la mayor parte del dinero para financiar esta campaña procedía del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Según muestran los registros financieros, Israel gastó cerca de un millón de dólares en 2024 en la promoción de Eurovisión. Ese dinero provino de la oficina de 'hasbara' del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, 'un eufemismo para la propaganda en el extranjero', asegura el diario. Un apartado del presupuesto de esta oficina especificaba que se habían destinado fondos para la 'promoción del voto' de la representante de ese año en Malmö. El propio Gobierno confirmó entonces que había invertido 'mucho dinero' para fomentar el voto.
El diario recaba también la versión de Doron Medalie, un antiguo compositor israelí para Eurovisión, que asegura que el Gobierno israelí llevaba promocionando discretamente a los artistas de su cadena de televisión desde al menos 2018. En 2025, una campaña similar alzó a su representante Yuval Raphael con la victoria en el televoto. Con los datos de votación de España, el New York Times evidencia lo sencillo que fue conseguir cifras apabullantes con 'solo unos pocos cientos de personas votando en masa'. La UER no encargó ninguna auditoría externa y su única medida ha sido reducir a 20 votos por terminal, algo que no impediría que estas prácticas se repitieran. No podemos olvidar, que este año España se ha negado a participar por la presencia del belicoso país que ha comenzado un conflicto sangriento con naciones como Palestina, Líbano o Irán, una acción que ha sido adoptada también por otros países europeos como Irlanda (ganadora en 7 ocasiones del festival), Países Bajos, Islandia y Eslovenia.
