LA MÍTICA BANDA GRANADINA 091 REGRESA CON NUEVO ÁLBUM Y GIRA
Mucho antes de que la inteligencia artificial pudiese revivir a Elvis Presley o Whitney Houston, los 091 renacieron de sus cenizas. Y, a diferencia de la tecnología de última generación, lo suyo ha sido (una sorpresa) real. El grupo granadino, que escribió una de las páginas más bonitas y extrañas del rock español entre los ochenta y los noventa, con canciones como 'La torre de la vela', 'Qué fuel del siglo XX' o 'La vida qué mala es', regresó hace casi una década para demostrar que su leyenda no era un mero fantasma del pasado. Ahora, con el lanzamiento de 'Espejismo nº9', su nuevo álbum, la banda certifica que su resurrección es un hecho consolidado.
“Aquí estamos. Otra vez de vuelta con otro disco”, comenta con sorna José Ignacio Lapido, guitarrista y alma lírica de la formación, durante un encuentro en Madrid. A su alrededor, José Antonio García (Pitos), Jacinto Ríos y Tacho González asienten con la naturalidad de quien ha visto pasar modas sin inmutarse. “Estamos deseando que digan que el rock ha vuelto para justificar por qué seguimos aquí”, bromea el baterista.
Grabado en apenas cinco sesiones durante 2024, 'Espejismo nº9' se presenta como una obra de rock clásico que hurga en las esencias primigenias de la banda. “Seguimos siendo fieles a nosotros mismos”, asegura Lapido. Esa fidelidad se traduce en un sonido seco y guitarrero, heredero del nuevo rock americano de los ochenta. “Nosotros siempre hemos querido sonar a bandas como Long Ryders o The Smithereens”, explica el guitarrista, huyendo de artificios. “En los ochenta, lo llamábamos ‘sonido mojado’, y siempre quisimos huir de él”, añade Tacho González. “No ha dejado de ser así. Somos de los que pensamos que el autotune es como el gotelé de las paredes: luego ya no lo puedes quitar”, sentencia.
El universo lírico del disco mantiene la mística existencial que siempre caracterizó al grupo. En canciones como 'No tiene sentido escapar', Lapido despliega su particular mirada: “No hay mejor refugio que la duda”, reza la letra. “Hoy en día, la realidad supera a la ficción. En mis letras siempre hay un sentimiento trágico de la vida, pero pasado por un tamiz irónico”, reflexiona. Pitos lo tiene claro: “Las letras de José Ignacio son únicas. Son pura poesía”.
Después de dos décadas de parón y un regreso en 2016 que pocos auguraban tan exitoso, 091 vuelve a la carretera con la lección bien aprendida. “Nuestras canciones han envejecido bien”, afirma González. “Hemos visto caer decenas de modas, pero nosotros seguimos en pie por el poso clásico”, concluye Lapido. Un espejismo, desde luego, muy real.
